Cuenta la leyenda que de tanto extrañar a la Luna, el Sol pidió la tarea de encender los faroles de la bóveda del cielo, y le fue concedido. De ahí que cuando veas la noche más llena de estrellas, no verás a la Luna, ni los vestigios del Sol, pues arropados de bandidaje se aman a la luz de los faroles de la noche.
Después de una semana de impasse volvimos con un reto más de #CuentoSin. Esta semana escribimos microrrelatos sin tildes. Te invito a leer los textos y comentar tus favoritos, de seguro que eso causa mucha ilusión a los artistas. Acá los maravillosos microcuentos participantes: Tres meses han pasado ya desde que fui al otro mundo. Todo sigue igual en este lugar. Siento que, si no pasa nada interesante, voy a hacer algo. Se me ha quedado grabada la imagen de las batallas a lo lejos. Pienso que, con lo divertido que era apostar, voy a hacer que sea igual. https://t.co/AqFbRr4tZ4 — Dagmar Sola (@DagmarSola) 31 de julio de 2018 Y aquel caballero de imponente estampa y aparente seguridad, tocaba nuevamente a la puerta. Con sus dulces palabras y sus finos detalles, doblegaba otra vez aquella alma solitaria y enamorada que siempre lo esperaba. #CuentoSin — 🌟Lenita Mija🌎 (@RUBYELENA1) 31 de julio de 2018 ¡Era un vestido hermoso! Pero a la modelo le faltaba algo: La...
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